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17 mayo 2011

La torre encantada

 Un curso de vitrofusión… Bueno tía, te averiguo los horarios y te los paso.
-  Eeeh... no, Gaby, se me ocurrió... mejor hacelo vos y después me enseñás, ¿si? Dale, vos tenés mano…
-   Pero …
-  Sí, sí, yo te ayudo, te lo regalo. Y no te preocupes por los materiales tampoco. ¿El horno?, usás el mío. ¡Qué bueno, te va a encantar!



¡Cuántas pilas tiene la tía Luisa! Y qué clara la tiene a la hora de dar un empujón a sus sobrinos. Así, levantando las miguitas que ella le fue dejando en el camino, Gaby se encontró con el oficio del que está cada vez más enamorada. En eso medita mientras me ceba un mate espumoso en su calidísimo taller-altillo de barrio Pueyrredón. Un refugio que armó como con Rastis, a partir de muebles y objetos desechados por otros a los que les dio nueva vida. 








Mientras saboreo la torta de limón casera, pienso en lo feliz que me hizo al invitarme a conocer su trabajo, al abrirme la puerta de su estudio y de su corazón. Y su corazón, créanme, está en sus objetos. "Soy diseñadora industrial, pero siempre sentí necesidad de hacer algo con las manos. Me gustaba cerámica, porque podés imprimirle tu fuerza directamente, con el vidrio dependés del molde. Pero mi tía tenía razón: descubrí que acá puedo crear con el color. Aprendí a encontrar la belleza en todos los tonos".






Con una paz que contagia, Gaby me explica que cada pieza nace de un trozo de vidrio puesto sobre un molde, pintado con esmalte, tapado con otro vidrio igual y llevado a horno para que tome forma. Antes, durante y después hay secretos que ella va perfeccionando con la prueba-error. ¿Qué la inspira? Todo: el paso de las estaciones (cada una imprime ciertos colores a sus trabajos), una canción, la literatura, el clima de armonía de su taller (si pasean por su blog van a disfrutar de esa atmósfera), etc., etc., etc.



“Hace 5 años que hago esto, y recién este siento que puedo darle todo mi tiempo”. Vitrarea crece, y eso alegra la vida de Gaby y de mucha gente. De la mamá ultra gamba que carga cajas al auto y mete pata en gira de ventas; de Ariel, esposo-socio-capitalista-inversor en horno profesional (etc.,etc.); de la tía Luisa (obvio!), clienta premiun y proveedora oficial de literatura inspiradora para la artesana (con Pessoa a la cabeza) y hasta incluso del vecino, que ejercitó bíceps ayudando con el montaje del taller escaleras arriba. “¡Tanta gente me ayuda siempre, nunca hubiera podido sin ellos!”


La vista desde el taller de Gaby. Inspira, no?


El termo está casi vació y sólo quedan miguitas de limón. No hay otra: tengo que bajar de esa torre encantada y volver a mi vida real (que tampoco está nada mal, debo reconocer). Y como si no hubiera disfrutado colarme en semejante fábula, Gaby me regala un final feliz (que voy a COMPARTIR con todos USTEDES en el próximo post, mañana!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!).  



Dónde conseguir los objetos de Vitrarea
vitrarea@hotmail.com
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Espacio Interior 
Esquiú esquina 25 de Mayo

Arkideco
Cárcano 250 Villa Carlos Paz
www.arkideco.com.ar

Bahía Piscina
Hiperconstrucción Rodríguez del Busto

La Venus de los Trapos
Avellaneda 1474
Alta Córdoba

Continuará...

30 septiembre 2010

La segunda vida de los juguetes

¡Ay, ay, ay! Con cuánta ironía solía reirme de la hipertrillada afirmación de que los adultos llevamos "un niño dentro". Ese sarcasmo tambaleó mal cuando lagrimeé con Jessie extrañando a su dueña en la maravillosa Toy Story (déjenla de fondo mientras siguen leyendo). Siguió retrocediendo con la llegada de mi pequeño Juan, que desde hace siete meses me tiene tarareando embobada melodías de mi infancia y, cada vez más, tirada en el piso apilando cubos de colores. Y quedó definitivamente atrás cuando conocí Toys Time...



Esta tan pequeña como maravillosa bati-cueva juguetera ubicada en barrio General Paz es el refugio de Gabriel Peralta, un hombre que todas las tardes ve grandotes volviendo a sus épocas de Tita y Rodesia. Gabriel tiene la suerte de manejar con maestría un oficio artesanal: reparar juguetes antiguos. Es capaz de pasarse horas y horas (su marca son 50 dedicadas a un sólo juguete, un autito Richmond que rescató de una calesita oxidada y dejó reluciente) reubicando rueditas, pintando caras de muñeca o reconstruyendo piezas que los chiches perdieron en el camino.Al cabo de su tarea, consigue milagros como este...

Y con ayuda de una modista y un experto en pelucas, deja a las muñecas con un lomo digno de subir a las tablas en Carlos Paz...


Gabriel hace esta tarea para él (sigue alimentando su colección de ¡2000! juguetes), y para quien quiera ver como nuevo a su avioncito preferido o sueñe con que la pepona heredada de mamá vuelva a tener pelo. Además, su local-taller, es un paraíso para los que gustan de los juguetes "pasados de moda", grupo en el que me incluyo. Allí pueden admirarse y/o comprarse, a MUY BUENOS PRECIOS (hasta con una cifra menos que los que vi con mis propios ojos en Palermo o San Telmo), tesoritos como estos...

Jeep loco, un clásico cincuentoso de lata
Margarito Tereré, me muero! Te aplaudí a rabiar desde la techada del Estadio Córdoba..

Autitos Rambler en chapa y plástico
Tiene varios "hangares" con avioncitos a cuerda: Pan-Am, Air France, etc.Se consiguen desde $ 30

Autitos a pedal rescatados de calesitas y hasta un sulky-ciclo!


Como si todo lo de arriba fuera poco, Gabriel es un encantador Gepeto lleno de anécdotas sobre el amor profundo que une a muchas personas con sus juguetes. ¡Esta noche no me duermo sin mi conejito a cuerda!

INFO ÚTIL: Local-taller Toys Time, Rosario de Santa Fe 1.092, General Paz.
Ventas y pedidos via web: www.toystime.com.ar
¡Gracias NICO BRAVO por tus hermosas fotos, y a Día a Día por cederlas!)