Hay cosas que de verdad no puedo hacer sin un mate amargo y bien caliente a mano: charlar largo y tendido con una amiga, navegar mi jornada de trabajo, sentir que "regresé" a casa luego del trajín cotidiano y sentarme en la compu a escribir... (esperen un toque que la pava me avisa que está el agua). Ahora sí, todo listo para presentarles este emprendimiento que combina dos cosas que amo: el imprescindible mate y una paleta de colores que permite las más lindas combinetas. Alto Mate fue...

