26 octubre 2014

Raquel, dibujando toooodo eso que tenemos en la cabeza

Las miradas cargadas, las cabelleras indomables, el gesto introspectivo. Todo en estas mujeres sugiere lo que cada una de nosotras conoce de sobra: la cabeza femenina es un universo inquieto y sin fondo, un caleidoscopio de pensamientos, emociones, preocupaciones y fantasías que nunca se detiene. Quizá por sentirlas tan en la misma me enamoré de estas chicas a primera vista. Fue hace un par de años, cuando deambulando en las redes sociales las descubrí. Hace unos días contacte a su autora, Raquel Beltramino, otra maravillosa "dibujante aficionada" made in Córdoba de las que quiero hablarles....













Raquel tiene 52 años, desde chica amó el dibujo y coqueteó con él toda su vida. Pero fue recién a los 43, y luego de haber logrado un montón de cosas, cuando le llegó el momento de vivir con ese arte el romance apasionado que ambos se merecían. "De chica fui a varias academias pero siempre lo tomé como un “extra”, un pasatiempo. A los 30 años, después de haber terminado dos carreras universitarias (Biología y Profesorado de Biología) decidí estudiar plástica en la UNC. Al primer año quedé embarazada de Julia, mi primera hija, y como ya daba clases se complicó cursar. Después llegó Ana, mi otra hija, y tuve que dejar definitivamente. A los 43 retomé con una profesora excepcional (Ana Capra) por 2 o 3 años, aprendí muchísimo. Eso me impulsó a volver al dibujo y no dejarlo nunca más"




Mirando lo que hace, ¡habría apostado a que llegó a este mundo con una caja de lápices bajo el brazo! Sin embargo, fueron varios los pasos que dio hasta ingresar al universo de chicas complejas y poderosas que hoy le brota de las manos. "El trabajo de bióloga no me terminaba de cerrar por eso hice el profesorado en biología y me dediqué a la docencia. Por suerte 'caí' en la educación de adultos. Eso me abrió la cabeza: trabajé 15 años en escuelas de adultos y hace 12 pasé al Ministerio de Educación, generando contenidos para alumnos y formando docentes. Ingresé además al Programa Provincial de Educación Sexual y hoy desarrollo una línea de educación sexual para personas adultas. Ahí se trabajan distintas problemáticas que los atraviesan: violencia de género, familiar o laboral, la diversidad sexual u otras, salud sexual y reproductiva, mitos, prejuicios, etc.". De a poquito nos vamos acercando...








"Adentrarme en los estudios de género fue otro hito. Eso, de alguna manera, cambió mi visión sobre mi misma, sobre mi historia, sobre la sociedad en la que vivimos, y sobre el futuro para mis hijas. Tal vez por eso es que desde hace ya varios años dibujo mujeres y siempre con esos pelos muy recargados y complejos (como si tuvieran muchas cosas en la cabeza por resolver), creo que cada una de esas mujeres de alguna manera son yo misma, mis hijas, mis amigas, mi hermana, mi vieja, todas..." ¡Bingo! Estábamos en lo cierto, entendimos bien lo que estas chicas gritaban desde su paz aparente. 






Y precisamente porque esa cabeza inquieta no para, hace un mes Raquel comenzó a experimentar con acuarelas, cursando un taller con Daniel Pito Campos. "¡Estoy copadísima! Mi idea es unir las 3 cosas que me apasionan: la educación de adultos, la educación sexual y el dibujo. Pienso hacer láminas didácticas para trabajar con personas adultas, donde se representen las problemáticas por las que atraviesan para reflexionar en las aulas... Algo parecido a lo de Carol Rosetti, una ilustradora brasilera que hace cosas maravillosas. Esa es mi meta, espero lograrla ". ¡No me cabe ninguna duda de que así será! Mujer curiosa, creativa, inquieta y apasionada como tantas otras.





NOTA: Todas las fotos de los dibujos son de Raquel. Pueden ver más en su muy muy recomendable blog:  http://www.raquelbeltramino.blogspot.com

1 comentario:

claudia ines Brusa dijo...

una genia Raquel, conocerla fue uno de los lujos que he podido tener en el transcurso de mi vida... una persona maravillosa, llena de visiones, convicciones y de entrega a su labor... en cuanto a sus dibujos, sin palabras, expresa lo que las mujeres tenemos en la cabeza y se transparenta a través de los ojos de todas ellas...