21 abril 2015

La Cuponera, el secreto detrás de las mejores historias de amor

Tanta historia de amor malograda! Tanto romance incendiario consumido a cenizas! Y pensar que viene a ser Córdoba el lugar donde se descubre un antídoto contra el "final no feliz". Sí, Diego y Ale, enamorados y creativos, son los que dieron con la vacuna capaz de drenar esos ríos de lágrimas para siempre. Su fórmula se llama La Cuponera, y recientes investigaciones prueban que si hubieran dado con él varias décadas atrás, muuuuuchos más "happy ends" habríamos gozado...


















La Cuponera es un escudo contra la rutina y el desamor, una colección de 24 promesas escritas en pequeños papelitos que se compran por poquitos pesos y entregan al ser amado para que éste solicite su cumplimiento cuando y al ritmo que lo desee. Y, tal como el regalante suscribe en el pequeño contrato que acompaña al talón, en el momento en que él o la beneficiaria quieran cobrar su cupón, ¡hay que pagarlo sin chistar y con una sonrisa! Igual, se trata de pedidos que da gusto atender, y que pueden sacudir el polvo a cualquier relación apoltronada .






No se les ocurra subestimar el poder de estos papelitos diseñados -en formato canchero y ocurrente- por esta pareja que buscaba un modo diferente de poner en fuga al principal enemigo del amor: la rutina. La ciencia abunda en evidencias sobre su formidable poder. Veamos la casuística.  Está probado que si Rick hubiera primereado dando el cupón "Válido por una escapa romántica" a Isla, ambos habrían despegado temprano y juntos de Casablanca y el hombre del piloto no habría quedado masticando nostalgia entre la bruma de ese aeropuerto.








Tampoco Rhett hubiese terminado despachando harto a la orgullosa Scarlett si la caprichosa se redimía dándole el cupón "Válido por una comida casera". ¡Con ese gesto de amor lo mataba! Y evitaba que tamaña historia de amor terminara volando con Lo que el Viento se Llevó





















Ni que hablar del trágico y helado final que se interpuso entre Jack y Rose, completamente evitable si la pulposa dejaba de dar vueltas y extendía al muchacho el cupón "Válido por un 'te amo' en público". Jack pasaba a novio oficial, lo subían a primera clase del Titanic y listo, ambos ganaban asiento calentito en el bote salvavidas. 














Por suerte, hay otros tortolitos que corrieron mejor suerte y lograron cantar un "Happy End" al final del camino. ¡Antes dieron tantas vueltas! ¿Sabían que si Sally le pagaba el cupón "Válido por un masaje de pies" a Harry en aquella mañana post noche-debut él no salía corriendo? Zafaban del enojo, los desencuentros y de media noche de Año Nuevo embolados. Cuando Harry Conocío a Sally sólo esperaba La Cuponera de regalo. 





Y sólo un caso más, de una larga lista. El de Edward y Vivian. ¿Se acuerdan que aunque el millonario estaba hasta las manos con esta Mujer Bonita dedica al trabajo más antiguo del mundo  se resistía a noviar con ella? Bueno, fue en realidad el cupón "Válido por un Sí" que le regaló entre tanto diamante y lindo vestido el que obró el milagro. 





En fin, amigos, cuando una idea es buena, puede ser tan chiquita como poderosa. Diego y Ale lo vivieron en carne propia cuando La Cuponera les hizo repetir el hormigueo de aquellos encuentros que mantenían cada tanto, mientras su relación crecía a la distancia entre Perú y Córdoba. Y lo siguen comprobando cuando más y más compradores del talonario les envían a través del Facebook o Instagram de la marca retratos del momento en que pagan o cobran a sus parejas un cupón del amor. Ya lo decía Wet, Wet, Wet, "love is all around" y por suerte hay Cuponera para mantenerlo lleno de chispa. 


Créditos: 
Montajes en fotos cinematográficas de Tendenciosa
Resto de las fotos de La Cuponera.

La Cuponera
Web: www.somoslacuponera.com.ar
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